God Save The Queen.

En paralelo a la carrera musical de Freddie caminaba la de Smile, que seguía avanzando en su camino hacia el éxito con suerte dispar pese al esfuerzo de sus componentes.

En mayo de 1969 Smile graba su primer sencillo, que incluía Earth y Step on Me para Mercury Records; que apuesta por ellos llegando a publicar y promocionar la grabación en el mercado estadounidense, donde pasó sin pena ni gloria.

Este "fracaso" y los continuos tropiezos que se encontraban, finalmente llevó a Staffell a decidir abandonar Smile.

Fue entonces cuando May y Taylor decidieron que Freddie era el nuevo cantante que necesitaban para continuar con el grupo. Después de muchos años tocando juntos y compartiendo el trayecto hacia la fama, por fin llegó el momento de unirse en el mismo grupo.

Necesitaban un nuevo nombre para un nuevo proyecto y a iniciativa de Freddie, pero escogido por todos, se bautizaría uno de los grupos más importantes en la historia de la música mundial, Queen.

En sus inicios y para suplir la ausencia de Staffell al bajo reclutaron a Mike Grose para completar la banda. Al poco tiempo estaban ya actuando en diversos conciertos y cosechando el tan buscado éxito.

En 1971 Mike Grose fue sustituido por John Deacon; cerrando así el círculo y completando el que sería el equipo titular de la banda durante dos décadas; aquel 1971 Queen inició su primera gira oficial.

Corría el año 1973 y Queen debía dar el siguiente paso para acabar de definirse como banda; grabar un disco. Es así como aparece el disco homónimo Queen con el sello discográfico Emi, si bien no será hasta el año siguiente con Queen II que su figura empezará a engrandecerse y arrastrar a miles de fans a la celebración de sus conciertos.

Al mismo tiempo Farrokh Bulsara; que ya era siempre nombrado por amigos y familia como Freddie pasaría a adoptar como nombre artístico el de Freddie Mercury, sacado de la canción My Fairy King del primer disco de Queen donde nombraba a su madre como Mother Mercury y le pareció un apellido con mucha fuerza; el complemento ideal a su personalidad sobre el escenario.

En la continua búsqueda de la perfección y explotando otra de sus múltiples facetas, en esta ocasión la de diseñador gráfico, Freddie creó el mundialmente famoso escudo de la banda.

Según explicó él mismo, se inspiró en el Escudo de armas del Reino Unido y añadió el signo del zodiaco de los miembros del grupo, tan simple como efectivo.

A Kind Of Magic.

A partir de aquel despegue definitivo de Queen, la carrera musical del grupo se convirtió en una vorágine, con prácticamente un disco grabado por año y miles de conciertos alrededor del mundo.

Dentro de la extensa obra cabe destacar varios momentos que marcarían la historia de la banda y la relación con sus seguidores, cada vez más fieles y numerosos.

En 1975 vio la luz su cuarto disco de estudio A Night at the Opera en clara alusión a los Hermanos Marx (al que un año después seguiría A Day at the Races).

A Night at the Opera sigue siendo hoy en día considerado uno de los mejores discos de Rock de todos los tiempos y no en vano incluía canciones realmente extraordinarias que han pasado a la historia; pero sin lugar a dudas fue Bohemian Rhapsody, una canción con la que Freddie llevaba mucho tiempo pensando.

Queen ha sido una banda definida de mil formas diferentes y catalogada en todos los estilos musicales posibles debido a que no solamente hacían Rock sino que coqueteaban con el Heavy metal, Pop, Hard Rock, Folk, el Ragtime, la Ópera y muchos más.

Queen era algo más que música, era según sus propias palabras en algunas entrevistas, una mezcla de Rock y Vodevil; está claro que todas las definiciones podían ser acertadas y erróneas al mismo tiempo.

En Bohemian Rhapsody, Freddie volcó todas las ideas que le rondaban por la cabeza y quiso llevar la música un paso más allá para crear algo diferente, algo que todo el mundo pudiese decir, "esto va conmigo", independientemente de sus tendencias musicales.

Más allá de los análisis de expertos musicales sobre la canción; este himno rompía con todo lo establecido hasta entonces.

En aquel 1975 era impensable que una canción cuya duración (5:55) superase los 3 minutos, fuera reproducida de manera habitual en cualquier emisora de radio que pretendiese conservar su audiencia; pero Bohemian Rhapsody lo consiguió transportando a quien la escuchaba por un caminar con subidas y bajadas, cambios de ánimo y de actitud a lo largo de toda la pieza.

Y eso era lo que el público quería, lo que Freddie les dio, un tema que sigue apareciendo colocada entre los primeros puestos en todas las listas de las mejores canciones de la historia.

We Are The Champions.

Otro de los momentos más importantes en la carrera de Queen se produjo en 1985.

Por aquel entonces habían comenzado a surgir algunas discrepancias dentro de la banda y la sombra de una posible separación sobrevolaba amenazante con romper la que hasta entonces parecía inquebrantable unidad de todos.

Con motivo de la gran crisis que atravesaba Etiopía desde hacía años, Bob Geldof decidió organizar un concierto para recaudar fondos en la ayuda contra el hambre que azotaba al país.

El 13 de julio de 1985 fue la fecha elegida para un concierto que reunió a 72.000 asistentes y se calcula una audiencia mundial de unos 1.500 millones de personas a través de sus televisores. Geldof insistió para que Queen estuviera entre uno de los 69 artistas que participasen en el evento.

Y allí estuvieron para ayudar en la recaudación benéfica y disfrute de todo el público. Queen saltaba al escenario y Freddie se sentaba al piano para tocar junto a sus compañeros Bohemian Rahpsody a lo largo de "solo" 2 minutos.

En ese momento y con la complicidad de las cámaras ofreciendo a un Freddie en primer plano, se produjo algo extraordinario, creándose una simbiosis nunca antes vista entre público y artista. Freddie se levanta, agarra un micro con pie (una imagen que todos asociamos con él) mientras empieza a sonar Radio Ga Ga, con la que Freddie consigue que el público se rinda a sus pies y repita todo lo que su ídolo les pide.

Fueron tan solo 20 minutos el tiempo del que disponían sobre el escenario en un concierto con tantos artistas; pero fueron más que suficientes para reconciliar a la banda entre ellos y ver que el público los amaba y todavía tenían mucho para darles.

Esos 20 minutos están considerados unánimemente por la crítica como el mejor concierto de Rock de todos los tiempos.

I Want It All.

En 1985 Freddie grabó su primer álbum en solitario que se titularía Mr. Bad Guy porque según declaró, necesitaba hacer canciones con la identidad propia de Freddie Mercury aparte de Queen, pero que era únicamente algo en paralelo al grupo que no pretendía abandonar.

Pese a la ilusión con la que abordó el proyecto, el paso de las semanas y los meses lo llevó a un estancamiento creativo con el disco todavía a medias y seguramente por ello, al terminarlo y publicarlo ya se había dado cuenta de que no había conseguido en absoluto lo que esperaba de si mismo y de la misma manera no dudó en expresárselo a la gente más cercana del proyecto.

Respondiendo a un periodista durante una entrevista promocional del lanzamiento de Mr. Bad Guy dijo que su próximo proyecto era junto a Queen y bromeó "si siguen hablándome".

Más curiosa fue la historia de su segundo disco en solitario.

Debido a sus inquietudes hacia el ballet o la ópera, en 1983 acudió al Royal Opera House de Londres para ver a su idolatrado Luciano Pavarotti interpretando Un ballo in maschera, de Verdi; pero en cuanto apareció en escena la soprano catalana Montserrat Caballé, Freddie ya solo tuvo oídos para ella y lo demás pasó a un insignificante segundo plano.

Aquella noche quedó enamorado de según él, la voz más bonita del mundo.

Corría el año 1986 cuando Queen visitaba España dentro de su gira A Kind Of Magic y durante una entrevista en la televisión española al grupo, a la pregunta de que les gustaba más de España, Freddie respondió "Montserrat Caballé".

La soprano al ver dicha entrevista no daba crédito a las palabras de Freddie y fue así como le hizo saber que quería conocerlo personalmente.

Según cuentan los presentes, Freddie estaba nervioso como nunca lo habían visto y no paraba de fumar mientras esperaba a la soprano y repetía "no va a venir". En cuanto se vieron saltó la magia y quedó claro que dos personalidades tan fuertes y con tanto talento debían reunirse para hacer algo muy grande.

Caballé le preguntó si quería cantar a dúo con ella, a lo que él respondió "llevo soñando con ello toda la vida" y le propuso grabar una canción, a lo que Caballé le respondió que sería un disco entero y que quería hacer algo dedicado a su ciudad; fue así como surgió Barcelona.

Más adelante la canción que daba título al disco fue elegida por el comité organizador de los Juegos Olímpicos de Barcelona como himno oficial de las olimpiadas y dio la vuelta al mundo.

Who Wants to Live Forever.

En 1987 fue diagnosticado de sida, enfermedad que únicamente dio a conocer a su círculo más allegado y pese a los rumores que circulaban sobre la misma, él lo negaba públicamente o esquivaba responder abiertamente a la pregunta.

Como bien decía siempre, su vida era la música y en ella seguía volcado pese a su enfermedad y el progresivo empeoramiento de su salud.

Seguía su actividad junto a sus compañeros de banda, que no dejaron de disfrutar la música juntos.

En 1991 ya muy enfermo y con grandes esfuerzos para acabar el que sería el último disco de Queen Innuendo, las sesiones de grabación eran una eternidad para Freddie y sus escasas fuerzas.

En algún momento sus compañeros llegaron a pensar que no completarían todo el disco debido al cansancio de su cantante; pero sacando fuerzas de donde no las tenía y demostrando que nunca dejaría de ser una fuerza de la naturaleza, Freddie se lanzó y consiguió terminar Innuendo junto a sus compañeros durante casi 2 décadas.

The Show Must Go On fue la última canción que grabó antes de su muerte; más que un presentimiento era una declaración de intenciones para dejar claro a todos que el mundo no se acaba y que todo continúa.

El 23 de noviembre de 1991 se hizo un comunicado a la prensa en nombre de Freddie Mercury donde exponía lo siguiente:

"A partir de las enormes conjeturas que han aparecido en la prensa durante las dos últimas semanas, deseo confirmar que soy VIH positivo y tengo sida. Creo que ha sido correcto no publicar esta información hasta ahora para proteger la privacidad de quienes me rodean.

Sin embargo, ha llegado el momento de que mis amigos y mis fans de todo el mundo sepan la verdad. Espero que todos se unan a mis doctores y a todos los demás en el mundo que luchan contra esta terrible enfermedad.

Mi intimidad siempre ha sido algo especial para mí y soy famoso por conceder pocas entrevistas. Por favor, comprendan que esto seguirá siendo así".

Un día después y según causa oficial médica; Freddie Mercury moría por bronconeumonía agravada por el sida.

En 2016, coincidiendo con el que hubiera sido su 70 cumpleaños, en un acto presentado por Brian May, doctor en Astrofísica, se anunciaba que el asteroide 17473, descubierto en 1991, año de la muerte del genial músico sería llamado asteroide Freddie Mercury 17473 en su honor.

Así pues, su estrella nunca dejará de brillar en el cielo al igual que su voz y su música vivirán eternamente.

>>Freddie Mercury. Su Vida: La Música. (Parte I)

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