Vivimos en un mundo lleno de estímulos, utilizando nuestros sentidos para recorrer y experimentar el mundo exterior.

Nuestro cerebro va prestando atención a diferentes cosas mientras otras pasan desapercibidas. En el mundo tenemos disponibles billones de bits de información por segundo, pero el cerebro solo elige unos pocos para captar y observar.

En una era donde la información crece exponencialmente, es imprescindible para el cerebro seleccionar lo que quiere percibir, sino se sobrecargaría de información.

Por ejemplo, si observamos un cruce en una avenida muy transitada, cuando el semáforo lo indique y las personas empiecen a caminar, tendrán todas distintas experiencias.

Alguno se enfocará en el color de un auto que espera avanzar, otro en el cachorro que una señora lleva en brazos, alguien más en el calor de la tarde y un gran reproche de no haberse puesto sandalias, y alguien distinto en el olor al café de un local cercano. Todos en el mismo escenario, teniendo vivencias únicas.

Pero, ¿Por qué ven todos aspectos diferentes, si pasan por el mismo lugar al mismo tiempo?

El cerebro está programado para dejarte percibir ciertas cosas del entorno. Eligiendo cuidadosamente un recorte del ambiente donde te encuentras.

La ciencia ha demostrado que una de las características que tiene el cerebro es que no le gusta gastar mucha energía, podríamos decir que es bastante vago. Entonces lo que hace es buscar atajos para realizar el menor esfuerzo posible y así ahorrar energía.

Uno de esos atajos que utiliza a modo de filtro, es separar lo que te interesa de lo que no; es decir, este poderoso filtro es el que se encarga de seleccionar que te va a dejar percibir del entorno en el que estás.

Tus sentidos son la antena de recepción perfecta para él y todo lo que pase a través de su programa de interés es lo que te va a dejar captar de tu alrededor.

Dicho interés es dominado por tus pensamientos más recurrentes y no discrimina entre pensamientos positivos o negativos; en otras palabras, si piensas hace varios días en situaciones que te den placer y te generen amor, tu cerebro va a querer reproducir más de esas sensaciones, entonces las va a buscar y resaltar a donde quiera que vayas para que tú las captes.

Si a menudo piensas en cosas que te generen miedo y/o tristeza, tu cerebro te permitirá ver solo las cosas de tu ambiente que tengan esas características, eliminando así las situaciones que te generen distintas emociones.

En cierta forma lo que has vivido hoy, es una reafirmación de lo que le dijiste días anteriores a tu cerebro que era importante para ti.

El cerebro es como el buscador de Google, cuando buscas algo, luego te aparece publicidad relacionada con eso mismo por todas partes.

Si una mujer queda embarazada, lo más probable es que en su entorno detecte muchos cochecitos con bebés y a otras madres embarazadas.

Quien cambie el auto verá pasar a muchos autos del color y marca iguales al suyo.

Quizás alguna vez te pasó que te querías mudar, y luego de pensar en eso unos días, al salir, viste muchos carteles de “se alquila” por todas partes.

Esto no es porque de repente todos pusieron a alquilar sus propiedades, quizás esos carteles ya estaban hace muchos meses ahí, pero en ese momento tu cerebro se programó y comenzaste a verlos.

Estudios científicos demostraron que, con cada pensamiento repetitivo, se incrementa la relevancia en dicho tema y ésta se fija mediante proteínas en el cerebro.

Al dormir, nuestro cerebro ordena y elimina información, esto último lo hace a partir de ese filtro de importancia. Lo que pensamos pocas veces durante el día no lo fija, entonces el cerebro no lo toma como importante y a la noche lo elimina. Dicho proceso se llama poda sináptica.

Entonces, ¿Cuántas oportunidades te estás perdiendo?

Ahora bien, podemos hackear este sistema de filtros, para que el cerebro te permita percibir nuevas oportunidades, personas, objetivos, lo que quieras.

¿Cómo haces eso?

El proceso consta de unos simples pasos, que al repetirlos, forman nuevas conexiones neuronales en tu cerebro, las cuales se refuerzan con el uso a través de los mismos pensamientos que las crearon.

Teniendo presente eso que quieres lograr y dándole preferencia en todo momento, tu cerebro te guiará hacia nuevas oportunidades elegidas por ti de forma consciente.

  • Primero, vas a visualizar eso que quieres, cuanto más específico seas mucho mejor.
  • Conéctate mental y emocionalmente como si ya lo tuvieras.
  • No te enfoques en los obstáculos que podrías encontrarte, enfócate en tu objetivo final.
  • Luego que lo tengas bien definido, vas a darle prioridad en tus pensamientos; es decir, piensa a propósito en eso varias veces en el día.
  • También es efectivo hablar del tema con alguien más.
  • Escríbelo en un cuaderno y repítelo varias veces.
  • Nunca utilices la negación en tus frases, siempre piensa en positivo y escríbelo en presente.
  • Puedes utilizar frases como, " ya estoy comenzando...", "soy muy..." "estoy comprometido con...".
  • Lee y escucha cosas al respecto.
  • Dibujar también ayuda a reafirmar la importancia.

Realizando estos pasos diariamente, ampliaras tu mapa de visión, y lograrás un enfoque más definido de tus objetivos.

Empezarás a ver más allá de tu pasado, vas a poder apreciar nuevas oportunidades aventurándote a conocer nuevas perspectivas del mundo, que te van a abrir paso a hacer realidad tus objetivos y así caminar con más certeza hacia la vida que deseas.


Imagen de Daniel Dan outsideclick

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hace 10 meses

Woooww! Que gran herramienta que empezaré a utilizar desde hoy!

Ahora entiendo porque es que me fijo en ciertas cosas de mi entorno de forma subconsciente, y lo de la poda sináptica me encantó!

Gracias por este artículo! Ya estoy esperando el siguiente :)

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