El mundo ya ha escuchado hablar del espiritismo y gracias a la ciencia sabemos hoy en día, lo relevante que es el magnetismo para la vida. Para la corriente espiritista, el espíritu, es la energía que permite a la materia dar demostraciones de vida, sin la cual sería un cuerpo inerte y que además procede del centro vibratorio el éter, es preciso recordar, que el espiritismo también asienta sus bases en la reencarnación, por eso es vida eterna y continuada, entonces, como el espíritu es energía, es generador de magnetismo y como todos somos espíritus, somos energía magnética. Joaquín Trincado, fundador de la EMECU, se refiere al espiritismo y la electricidad como un matrimonio.

Gracias al electrón, se cataliza energía que dará como origen al magnetismo, Hans Christian, profesor de la universidad de Copenhague, hizo el hallazgo, mientras observaba como circulaba la corriente eléctrica en un hilo conductor que ejercía cierta alteración magnética. El magnetismo, lo han clasificado de tres tipos: los ferromagnéticos, paramagnéticos y diamagnéticos, según el Internet. El magnetismo, en el Método Supremo, pg.163, es considerado como 'fuerza omnipotente y madre de todo lo creado'.

Y comprendiendo que nuestro espíritu, es la energía y el medio conductor, el peri-espíritu, cargando de magnetismo nuestra materia, es capaz de atraer y repeler pensamientos, acciones y presencias. Para Carmen Alcalá, estudiante de la doctrina espiritista con más de cuarenta años conociendo el estudio, entiende al magnetismo como la fuerza espiritual que tiene la persona, 'una persona que esté a punto de ser atacado por otro, para despojarlo de sus bienes, pero es una persona que tiene mucha fuerza magnética, puede con el pensamiento rechazar la acción desviándolo antes de que pueda suceder'.

Si comprendemos que el espíritu, es el generador de esa fuerza magnética, debemos comprender que es un poder inalienable de cada espíritu, que le distingue un progreso espiritual y se observa a través de lo que se denomina Facultades medianímicas y cada entidad espiritual, es poseedor de esas facultades. Te preguntarás, ¿qué son facultades medianímicas? Pues, se les conoce como las habilidades desarrolladas y adquiridas por el espíritu en sus continuos trabajos en las diferentes existencias ya vividas, alcanzando el progreso espiritual.

En otro concepto, es la habilidad o don que tiene un ser de ver o escuchar a entidades (espíritus) que físicamente no están presentes. Y entonces, te seguirás preguntando… ¿tiene alguna relación con los médiums? Sí, dentro de la ciencia filosófica de Joaquín Trincado, médiums somos todos, porque espíritu somos todos, solo que hay médiums que se prestan para emplear sus facultades en el espiritualismo o supercherías, tergiversando con su acción el espiritismo. El espiritualismo, ya lo ha aclarado Joaquín Trincado, es la amalgama de las religiones.

De igual manera también es preciso aclarar:

¿Qué es un médium?

Ok, no es para espantarse. El médium es la persona que cuenta con la habilidad espiritual para comunicarse o interactuar con espíritus libertos, es decir con espíritus desencarnados (muertos), por medio de una de las formas de facultades medianímicas. El médium en su condición, debe cumplir con el perfil de las normativas de la ley de mediunidad, debe ser por lo tanto, disciplinado, sin perjuicios, humilde, observador, poseer una correcta moral, que es muy importante y siempre presto para servir como herramienta del progreso.

Entre las facultades medianímicas, se pueden encontrar:

  • El sonambulismo
  • La telepatía
  • Desdoblamientos
  • La predicción
  • Videncia, la auditiva y la parlante, entre muchas otras.

Un buen médium, no es quien hace afirmaciones para convencer, es aquel que hace el bien por el bien mismo y el progreso espiritual se alcanza por el bien que se haga, ya dice Trincado, que el que ama más está más cerca del él (creador) y lo comprende por el amor.

Todo médium, necesita de un ambiente armónico, tranquilo, lleno de buenos fluidos, para mantener equilibro físico, mental y espiritual. Al médium en general, se le considera como un para-rayo, dado que recoge todas las descargas eléctricas, también se les compara con el imán, por atraer todo lo que le es afín y repeler lo contrario o como gusano de seda, por su sensibilidad y delicadeza.

Dentro del estudio espiritista, todo este componente de facultades tiene una ley de mediunidad, que está hecha para el orden y buen funcionamiento del uso que hacen todos los médiums de las facultades medianímicas.

Para Carmen Alcalá, estudiante de la doctrina, las facultades medianímicas, 'son manifestaciones fluidicas, que siente la persona por entidades que se acercan, hay personas que sienten voces o pueden ver cosas y no encuentran la explicación y piensan que es producto de la imaginación', asegura que tampoco existe una edad determinada para desarrollarlas.

Queda claro, que el magnetismo, es una forma de energía y la energía genera movimiento y el movimiento es vida demostrativa, que se produce por la voluntad máxima ELOI. El magnetismo, como fuerza espiritual debe emplearse siempre para el bien común, en la ayuda y protección del semejante y no para perjudicar, hay quienes tienen la capacidad de aliviar y hasta curar con tan solo tocar al enfermo, son útiles al progreso universal, debido que prestan su fuerza magnética para sanar.

Siempre causa asombro, cuando alguien muestra una habilidad espiritual y se le atribuye a un 'no sé qué', cuando es simplemente algo natural. Por eso vale la pena decir en este punto, que toda manifestación espiritual, es considerada como fenómeno o desequilibrio mental por parte de quienes desconocen el espiritismo y esas manifestaciones que se consideran inexplicables, porque no se encuentra una repuesta científica o teológica para su causa, es debido a perjuicios religiosos y dogmáticos que dibujan una realidad distorsionada de la doctrina espiritista.

El espiritismo como estudio de vida, está unido al magnetismo, como el espíritu a la energía (electricidad), por ser esa chispa consustancial y coeterna del creador universal, el que todo lo vivifica, el poder de la fuerza magnética reside en el espíritu, aunque como dice el mismo estudio, no debes esperarlo todo de regalo, el deber espiritual es, trabajar para alcanzar el progreso.

El magnetismo, espíritu y energía, es una sola fuerza que domina, es la resistencia que inyecta vida y nos mantiene en constante trabajo, un recurrente ir y venir alcanzado la luz del progreso, porque siempre estamos en asenso espiritual, proyectándose en la materia, única herramienta de trabajo para el espíritu, el vestido que lo cobija mientras está dando demostraciones de vida en el mundo terrenal.

El estudio del espiritismo, es algo complejo por su contenido, no resulta asimilable para todos, ya que también influye el punto de vista de cada quien, tomando en cuenta las tendencias religiosas y culturales. Cada ser esta en su pleno derecho de formar su criterio y razonarlo de acuerdo a su progreso, pero algo que no se puede negar, es que el magnetismo es una forma de energía y vivimos rodeados de ella.


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