A estas alturas de nuestra realidad, en que la vida nos ha puesto a prueba y nos hemos empeñado en mejorar nuestra condición de vida, existe un aspecto sumamente importante para poder llegar a la plenitud de nuestra existencia, nuestra paz interna y familiar.

Puede ser que con estas primeras palabras te devuelvas a ver si el título de este artículo está correcto. ¡Así es! Ya hemos visto que el dinero no es la felicidad, pero sí un buen conductor a ella ¿Por qué? Hagamos un simple ejercicio:

Siempre nos han enseñado que, para tener un cuerpo sano, es esencialmente necesario dormir el tiempo adecuado para que nuestro cerebro descanse, te has puesto a pensar ¿Cuántas noches completas logras dormir y descansar realmente toda la noche?, ¿Te despiertas una o dos veces durante la noche? Es tu cerebro, que no para de pensar, tratando de encontrar la solución a tus problemas, uno de ellos y quizá el principal: las deudas.

Puede ser que no sea resultado del desorden en tu vida, que sientas que hayan sido la solución emergente a cierta situación que tuviste que enfrentar y que no te dio el beneficio de planear con más tiempo, lo que haya sido, son una realidad y lo que nos queda por delante es saldarlas en su totalidad.

Hay dos formas de liquidarlas: la primera es generando ingresos extra para abonar más de la cuota mínima exigida mensual, anteriormente en un artículo tocamos las distintas formas de crear nuevas entradas de dinero que más adelante desarrollaremos con puntualidad cada una, la segunda es planificando paso a paso la liquidación de nuestras deudas con nuestros ingresos actuales.

Hoy desarrollaremos la segunda opción, ya que muchos de nosotros contamos con un ingreso mensual estable, pero que casi no vemos o no disponemos de él por los pagos exigidos que debemos hacer mes a mes, incluso hasta por cosas materiales que ya ni tenemos. Nos sentimos que trabajamos para pagar deudas.

La buena noticia es que no debes esperar al dinero de tu retiro, si llega a haberlo para esas fechas, sino que puedes dar un paso adelante con cada día que pasa.

A continuación, te doy una lista de pasos a seguir para que puedas ver cuantificado el esfuerzo por saldar tus dudas.

ACEPTA

Lo primero que debes hacer es adherirte a tu realidad, de nada vale que vayas pagando a cuotas de hormiga si no llevas el control y te haces de la vista gorda como si no fuera contigo. Además, debes transformar tu actitud y visualizar a un futuro cercano tu estado de ánimo cuando tu saldo a pagar sea igual a cero. Sé consciente de la situación y afróntala con decisión.

ORDENA

Lleva un control de tu realidad actual, quiero decir, pon en una lista todas tus deudas, sea en una hoja de Excel, un cuaderno o un pizarrón, anota desde la más alta hasta terminar con la más pequeña, con una columna adicional para la cuota mensual. Plásmalas de manera que puedas editarlas con facilidad, ya que conforme vayas pagando modificarás el saldo hasta borrar completamente todas las deudas

NEGOCIA

Una vez que hayas analizado tu realidad, intenta renegociar con tus acreedores, trata de conseguir un arreglo de pago, la mayoría de las entidades financieras reguladas a lo largo del planeta cuentan con un plan de salvamento o adecuación de pago para los préstamos otorgados. ¿Por qué? Sencillo, ellos prefieren recibir un pago por pequeño que sea, a trasladar parte de sus carteras a una situación contablemente incobrable, ya que le traería graves consecuencias a cualquier entidad incluso hasta castigos patrimoniales por la reclasificación de sus deudores por incumplimiento de pago, o lo que es conocido por todos, nuestro bureau de crédito.

Cuando negocies con los asesores, hazle saber en todo momento que tienes la intención de honrar tus deudas, que tu voluntad es cumplirles a cabalidad a como de lugar, sea el tiempo que se requiera para saldar a totalidad, ¡Ojo! Es una negociación, no estás pidiendo misericordia, tu actitud debe ser firme y de negociación siempre, mostrando beneficios para ambas partes.

Esto además de ayudarte, le da una visión psicológicamente positiva al acreedor, además de que proyectas planificación y seguridad, lo que abre tus posibilidades y ante un eventual proceso judicial (que esperemos que no suceda) tienes los medios para demostrar que tu intención siempre fue cumplir con tus obligaciones financieras.

Atiende siempre a todos sus llamados, no mientas, no los evadas, no procrastines, eso no solucionará nada, por el contrario, hará que tu día a día se convierta en una lenta tortura, sobre todo cada vez que timbre tu teléfono, sé cordial y consciente, habla siempre con la verdad.

DECIDE

Ahora sí, una vez que tengas en claro tus deudas, ya sea recalculadas o las mismas ya existentes, debes analizar los sistemas que te ayudan a organizarte. Quizá el más famoso es el método cascada o bola de nieve.

Este método consiste en agotar las deudas una por una, de menor a mayor saldo, de manera que cuando termines la primera, ese “extra” que te queda se lo abones a la siguiente y así hasta llegar a cero saldos totales. Muy importante, debes ordenarla por saldo y empezar a pagar la más pequeña. El efecto psicológico de ir eliminando deudas ayuda a tu salud mental, ya que es más rápido liquidar las deudas desde la más pequeña hasta la más grande, ir borrándolas del todo de tu control te dará mucha satisfacción.

Otro método popular es el método avalancha, este es similar al de cascada, a diferencia que las deudas se ordenan de mayor a menor por interés y en ese orden comenzarás a pagar. Este método te permite, a largo plazo, pagar un monto menor, puesto que conforme pagues se van recalculando las cuotas a un monto menor al del mes anterior.

Liquidarás las deudas a un ritmo más despacio, pero al final, pagarás menos, ya que lo que vas abonando baja el principal lo que automáticamente hará que el cálculo de intereses baje tu pago mensual y cada mes que pase será menor tu cuota.

SÉ CONSTANTE Y TOMA EL CONTROL

Debes cumplir con tu plan a cabalidad, por favor, nunca te rindas. Es muy importante que no reutilices las líneas revolutivas como las tarjetas de crédito, esto es como si estuvieras haciendo un hoyo a la olla en la que metes el agua para llenarla, y nunca llegará al tope por la fuga que creaste por otro lado y terminas gastando más de lo que estás abonando.

No cometas el error de incurrir en gastos innecesarios, si tienes comida en casa, no es necesario comer afuera, esos pequeños detalles se convierten en gastos gota a gota que al final de mes si lo sumas pudieron resultar un buen abono a la deuda que estás liquidando. Sé consciente de cada gasto que realizas y cuestiónate ¿Puedo vivir sin esto?

El entretenimiento es importante para la salud mental, pero la motivación de conseguir una salud mental más duradera con el aumento de liquidez que experimentas cada vez que terminas de pagar una deuda vale todo el esfuerzo que harás. Esto te lo digo por si eres de los que piensan que una salida no hará daño a tu plan de pagos.

Busca opciones de esparcimiento mental, contacto con la naturaleza, alguna opción económica o gratis, simple, sin complicaciones y si puedes, ejercítate para que el estrés no se acumule y atrofien tus músculos.

ANALIZA TU DÍA A DÍA

¿Te has puesto a pensar que los productos que compras en un super mercado, están a menor precio en otro supermercado? Así es, misma marca, mismo peso, exactamente el mismo producto. Te propongo que hagas el ejercicio una sola vez, compra exactamente los mismos productos en otro supermercado, y al final de mes has la comparación. Quizá sea poco, pero has una proyección anual, no pensarás lo mismo.

PROPONTE UNA META

Cuantificar tus resultados con una fecha límite te ayudará a empeñarte más para llegar a ella, por ejemplo, lo que hablamos arriba, lleva en la puerta de tu cuarto, en un lugar visible para ti, que repases con frecuencia, el control y la actualización de tus deudas, junto con la fecha límite a cumplir. Por ejemplo, proponte pagar la deuda más pequeña en 6 meses, dale un “deadline” a cada deuda, por supuesto, dentro de tus capacidades.

CELEBRA TUS LOGROS

Siempre debes estar con actitud positiva, en este duro camino te verás tentado a renunciar en más de una ocasión, quizá por la lentitud del proceso. Solo concéntrate en la felicidad que te proporcionará ir borrando tus deudas y visualiza siempre tu saldo cero. Es difícil, mas no imposible.

Si te sientes con fuerza, busca ingresos nuevos, pero úsalos exclusivamente para pagar las deudas, eso te ayudará a acelerar el proceso.

Cerrar esta terrible etapa de un torbellino de deudas no es fácil, debes proponértelo y tener mucha fuerza de voluntad, no vuelvas a pedir financiamiento de ningún tipo, trata de evitar la consolidación de deudas que pareciera ser la solución más rápida, pero en realidad lo que estás haciendo es extendiendo el ciclo, alargándolo tanto como tu vida misma.

Estar endeudado, por lo general, produce vergüenza ante la sociedad, pero te sorprenderás de la cantidad de gente que se encuentra en tu misma situación y calla igual que tú. Si crees que te pueda servir de algo, trata de llevar tu plan con alguien más que pueda estar en ese entorno, entre dos es más fácil. Si no, no es necesario, solo busca apoyo para controlar lo que consumes, en lo que gastas.

Investiga más, en internet hay muchas personas que han sufrido esa realidad y cuentan con orgullo cómo lo superaron, te pueden ofrecer otras alternativas distintas que puedan acoplarse mejor.

En resumen, vuelve a tomar el horizonte en tu vida y demuéstratelo a ti mismo, negociando, ordenando, controlando absolutamente todo lo que tenga que ver con tu dinero y que no sea el dinero el que te controle, trabaja para vivir, no vivas para trabajar.

Reemplaza el “si pudiera pagar todas mis deudas” por “cuando pague todas mis deudas”.


Imagen de Tumisu

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